Recelos contra la objeción de conciencia
Mariano Fernández Bermejo, ministro de Justicia de España, ha amenazado a los objetores con “consecuencias”. (Se refiere a quienes objeten que sus hijos cursen la asignatura “Educación para la ciudadanía”).
La objeción de conciencia es una de las máximas expresiones de la dignidad de la persona humana porque indica: a) que se posee conciencia (Boecio definió persona como sustancia individual de naturaleza racional); b) que se es libre; c) y que se ejercita la libertad.
¿Cabe algo más grandioso que situarse gallardamente frente al poder y decir: no haré esto, porque lo veo injusto? ¿Acaso no es impresionante la figura de Antígona, enterrando a su hermano frente a las disposiciones injustas del rey Creonte, en la famosa tragedia de Sófocles?
Pretender que el legislador determine qué es objetable y qué no, es, sencillamente, destruir el derecho a la objeción de conciencia.
En esta cuestión se verifica una nueva contradicción en la ideología relativista. De una parte se postula una absoluta libertad de conciencia, independiente de moral objetiva alguna. De otra parte, se niega el derecho a objetar frente al Estado. Por tanto, la predicación de una libertad de una conciencia autónoma es en cierto modo demagógica, al menos para quienes postulan que ante el Estado no se puede objetar, sacralizando así el poder político.
En definitiva, la soflama antiobjetora del ministro de justicia es muy injusta, lo cual es paradójico en quien se supone ha de servir a la justicia, o sea, al hábito de dar a cada uno lo suyo. (Publicado también en Hispanidad.com el 31.7.07).
La ley del péndulo
¡Qué gran verdad esa de Aristóteles de que en el medio está la virtud! Porque muchos, para remediar un mal, provocan uno semejante o peor.
Así, para sesudos pedagogos a sueldo de políticos, los reglazos y bofetadas a los alumnos deben compensarse con la tiranía de los estudiantes sobre los profesores. Se trataba de humanizar la disciplina, no de suprimirla.
Con los homosexuales sucede algo parecido. De maltratarlos se pasa a entronizarlos, agrediendo a quienes entienden que la heterosexualidad es condición de una sexualidad auténticamente humana.
No se debe maltratar a nadie por su forma de pensar, aunque se discrepe de sus ideas. Otra cosa es que el pensamiento expresado sea punible por atentar contra la ley.
Bajo ningún concepto se debe vejar a las personas homosexuales. Pero reivindico mi derecho a manifestar mi convicción, a saber, que en ningún caso son equiparables las relaciones homosexuales a las heterosexuales; y que la práctica homosexual atenta a la ecología humana, pues por la boca comemos, por la nariz olemos, y los órganos genitales masculinos se complementan con los femeninos.
Llamar matrimonio a la unión de personas del mismo sexo no sólo es incorrecto léxicamente sino jurídicamente, de modo que se comete una injusticia con los matrimonios y la sociedad, como si afirmamos que médico y abogado son lo mismo. Un médico no debe defender a procesados ni un abogado operar apendicitis.
“Todo es igual”. Nada más falso. Un huevo no es igual que una castaña. Por mucho que un gobierno, un parlamento o una manifestación se empeñe, un acto heterosexual es radicalmente distinto de un acto homosexual. Y la cuestión es importante, porque resulta que los seres humanos comenzamos a existir tras la unión de un hombre y una mujer. Adulterar aceite es grave, pero lo es más adulterar el comienzo de la vida humana y la familia.
Ocurre con el movimiento homosexual algo semejante a lo que sucedió con el movimiento obrero. La izquierda prometía el paraíso comunista y ahora promete el paraíso sexual. Mintieron en el primer caso, mienten en el segundo. El paraíso comunista era el paraíso (del partido) comunista. El paraíso homosexual promete conyugalidad a quienes no son cónyuges. Prometen lo imposible: engañan, manipulan y frustran. Primero renunciaron a la justicia, después, a la educación. Ahora renuncian al sentido común y a la dignidad.

Afortunadamente, también caerá el muro de la mentira genital. Esa mentira alimentada por Freud y el mayo del 68 y que genera una esterilidad que la emigración podrá solventar.
Dicho esto, insisto en respetar a quienes piensen lo contrario. Pero por ello exijo que me respeten a mí. Nunca insultaré a una persona homosexual: que no me insulte a mí, llamándome homófobo.
Homófobo, por otra parte, implica temor. Yo no temo a nadie, salvo a los Danaos et dona ferentes, es decir, a los políticos que tratan de engatusar con caballos bonitos: pero el caballo está lleno de hombres mediocres y cobardes.
Lo público y lo púdico
Ser vergonzoso o sinvergüenza no son conductas atractivas ni positivas. Como decía Aristóteles, en el medio está la virtud. Entre la mojigatería y la sirvengonzonería, lo púdico –pudor, pudoroso- se muestra lo más razonable y equilibradamente humano.
Lo púdico se relaciona con lo público desde el momento en que hablamos de intimidad en la persona humana, concepto que no aplicamos a los simios. No hay orangutanes desnudos o medio desnudos, porque el vestido no es una categoría pertinente para los animales.
Para los hombres y mujeres sí es significativo el vestido, y no tanto en relación con el calor y el frío cuanto a su intimidad.
El ser humano no es reducible a su cuerpo por la sencilla razón que apunta Viktor Frankl: una persona con un cuerpo exactamente igual al de mi madre, no es mi madre, que es mucho más que su organismo perfectamente reproducido.
Hombres y mujeres poseemos intimidad porque, entre otras cosas, somos libres para desvelarla y entregarla a quien merece nuestra confianza.
Por eso, el escenario por antonomasia de la intimidad es la familia, en sentido amplio, pues incluye también a los amigos.
El chimpancé es el mismo en el cuarto de baño, en la playa y en la calle.
Pero el ser humano no debe confundir la playa con el cuarto de baño ni la calle con la playa, porque estaría despojándose de la intimidad y se deshumanizaría.
En la actualidad, abundan en nuestras playas y calles personas masculinas y femeninas que abdican de su intimidad, porque en su modo de desvestir no disciernen entre el cuarto de baño, la playa y la calle.
Se ha producido un corrimiento antropológico. Muchos están en la costa como en la ducha y en la vía pública como en la playa.
Para recuperar el respeto a los demás –violencia doméstica, violencia en las aulas, conflictividad laboral, etc- hay que empezar por el respeto a uno mismo y al propio cuerpo. Hay que empezar por recuperar la intimidad. (Publicado también en Hispanidad.com el 31.7.07).
Apreciado Sr. Barnes, me ha encantado su escrito. Yo también relaciono el aumento de agresiones entre hombres y mujeres e incluso contra niños, a la falta de respeto generalizada hacia el propio cuerpo y el de los demás. La utilización por parte de todos, conocidos y desconocidos
Me deja pasmada la inocencia, candidez en unos casos y en otros la estupidez o incluso la locura ,a la que se da carta blanca, con inmensa imprudencia. Yo insistiría en exigir de los gobernantes y educadores y a la sociedad más cordura. Un saludo cordial .
Mª Dulce Balil
La necesidad de una educación sexual en valores
Comprender integralmente la sexualidad resulta clave para ir despejando la actual confusión de valores. ¿Por qué? Porque a través de la misma se transmite la vida, se experimenta el amor y se expande una herencia (familia), núcleo elemental de una comunidad, escuela
En este marco resulta imprescindible una educación sexual desde una perspectiva de valores, sustentada en experiencias y datos estadísticos y no en dogmas o mera promoción de preservativos o anticonceptivos. Desde www.sexualidadyvalores.com.ar se promueve charlas y conferencias gratuitas en entidades educativas, sociales y religiosas. Además, ofrece un Manual en formato Word y una Presentación en Power-point ( http://www.sexualidadyvalores.com.ar/bases.htm), y un sinnúmero de otros materiales que puede bajar gratuitamente
Nota del autor: Ante el artículo “Lo público y lo púdico” publicado por 20 minutos el 18.7.07 aparecen tres comentarios de lectores. El primero de ellos afirma “Otro moralista con pensamientos impudicos contra el desnudo humano.
¿Quien eres tu para criticar la obra de la madre naturaleza o la obra de tu DIOS?
La perversión no está en el cuerpo, si no en la mente”.
En el texto observamos cuatro faltas de ortografía: impudicos, Quien, tu y si no. Y, entrando en el fondo, cabe señalar que el artículo criticado no se posiciona contra el desnudo humano, que es objeto de grandes obras de arte, como
La pregunta de este primer lector “¿Quién eres tú para criticar…”, parece extraída de un manual de pensamiento único, y menciona a “tu DIOS”, pese a que el autor del artículo no había mencionado a Dios; las ideas que se expresan en “Lo público y lo púdico” son compartidas por creyentes en un Dios, creyentes en varios dioses y no creyentes.
El segundo lector escribe: “vete al psicologo”, con falta de ortografía. No argumenta, no dialoga: lanza un exabrupto.
El tercer comentarista afirma: “Tipos como estos, que van dando lecciones morales, son los que van violando monaguillos por ahí. Posiblemente él lo fuera, si no, no se entiende su mentalidad”. Estas palabras son ejemplo del llamado argumento “ad hominem”, es decir, insulta a la persona, pero no rebate las ideas. Es como si alguien basa su crítica al marxismo no en las ideas de Marx, sino en su barba descuidada. Por otra parte, lecciones morales da todo el mundo: el que se opone a la violencia de género, el que se enfrenta a la guerra… Incluso quien se opone a la moral, da una lección moral.
Hay que saber contradecir argumentos sin insultar a las personas. Sobre todo hay que argumentar. Descalificar sin dar razones no es algo propio de personas ilustradas, modernas y democráticas. Y, criticar desde el anonimato es más propio de un graffiti de baño que de un periódico.
Somos de carne y hueso, y mejorables.
“No hay libro tan malo, decía Plinio el Viejo, que no tenga algo bueno”, lo cual podemos aplicarlo a las personas humanas. Ni existen santos sin defectos ni seres perversos sin alguna virtud.
Por eso, los argumentos tales como “todo es mentira”, “todos los políticos son corruptos”, etc, son falsos, y muy cómodos, pues si nadie se libra de la maldad, poco o nada podemos hacer para combatirla.
Lo cierto es que tenemos virtudes y vicios, y somos capaces, si nos lo proponemos, de ir mejorando progresivamente, esto es, creciendo en virtudes.
¿Monarquía o república? Tampoco es tan importante para que logremos mejorar. Lo cómodo siempre es esperar que la felicidad nos la traiga Alguien, mientras nosotros nos quedamos como espectadores.
En este sentido, el cristianismo tiene una visión muy realista de la vida: no somos ángeles ni demonios, sino seres humanos con virtudes y vicios y podemos ir cambiando (también a mejor). El invento cristiano de la confesión es magnífico: reconocer el mal, proponerse mejorar y pedir ayuda al más poderoso, que no es el monarca ni el presidente de turno, sino Dios.
De Bono, Pombo y otros ‘teólogos`
Así, el político Bono, que muestra un gran afán de notoriedad, busca la foto en la parroquia rebelde de Madrid, y se permite el lujo de darnos lecciones sobre la eucaristía y la iglesia de los pobres.
Los siete millones de personas ayudadas por Caritas en España en el 2006 encontraron, afortunadamente, más cristianos dispuestos a solidarizarse con ellos que a fotografiarse. Esa es la iglesia de los pobres, o sea, la iglesia.
El escritor Pombo se permite decir cosas de Jesucristo en la contraportada de El Mundo que no diría de Mahoma. Parece ser que la condición de escritor autoriza a escupir sobre el personaje más influyente de la historia y al que adoran como Hijo de Dios mil millones de personas.
Pero la cuestión no es tanto que exponga ideas que contradicen los Evangelios, sino que no las fundamenta. Las dice como el que bromea tras varias cervezas en la barra de un bar. Se indigna contra los comentarios machistas (hace bien), pero se concede frivolizar con la sexualidad de Jesucristo. Realmente su ejercicio de incoherencia es de manual.
El ensayo de Marañón sobre Tiberio, que aborda el resentimiento, arroja luz sobre esta cuestión. Hablo de quienes, no compartiendo la visión cristiana de la sexualidad, juegan a burlarse de ella. La chanza es el arma de quienes renuncian a una argumentación intelectual.
Su pensamiento está demasiado obstruido por las hormonas. Como decía San Pablo, el hombre animal no entiende las cosas que son del Espíritu de Dios.
Argumenten, razonen, no tergiversen los Evangelios, no repitan –sin citarlos- a los deconstructores ilustrados del cristianismo que pusieron puente de plata a los totalitarismos “humanistas” y “científicos” del siglo XX.
Puestos a burlarse, mejor lo hacían los goliardos (y además, en latín…). (Publicado en Hispanidad.com 19.6.07)
La manipulación de la historia de
Bien. El derecho a la libertad religiosa es uno de los más básicos de la persona humana, pero ese derecho no otorga un salvoconducto para falsear la historia.
No digo que estas personas manipulen la historia con mala intención, pero el hecho es que la falsean.
En primer lugar, Jesús sí iba al templo, todos los años como los judíos piadosos, y también durante su período de predicación pública. Basta leer el Evangelio para saberlo.
En segundo lugar, nada contradice en
Lo del emperador Constantino ya se lo he oído igualmente a los testigos de Jehová. Constantino dio libertad a
Pero concluir de ahí que Constantino fundó
Quien conoce algo de la religión romana sabe, en primer lugar, que los templos no servían para que los “fieles” orasen, sino para que los sacerdotes ofreciesen sacrificios. Por eso eran mucho más pequeños que las basílicas cristianas. Un templo romano y una basílica cristiana se parecen como un huevo a una castaña.
Y la liturgia cristiana, basada fundamentalmente en la lectura de
Señores, crean en lo que quieran, y si no quieren ser católicos, no lo sean, pero no manipulen la historia. También decía Jesús que “la verdad os hará libres”. (Publicado en Hispanidad.com 19.6.07)
In something it is necessary to believe / En algo hay que creer
In this life it is necessary to believe in something. It is possible to believe, for example, - as it happens to many -, in a merciful and right God, that awards to the good ones and punishes to the bad ones; or it is possible to believe in the own nation, and in such case the one is the turn government that awards the nationals and punishes the foreigners, who benefit to the speakers of the language and harm to which they do not use it.
It is possible to believe in a football team, and it is happy when it wins and sad when it loses.
It is possible to believe in the health, and it is inhaled to increase it, and the life loses sense when it lacks.
But it is necessary to believe in something.
It is possible to believe in psychology, and one thinks that it will solve all the problems.
It is possible to believe in the culture, and one not deigns to the ignorants.
It is possible to believe in the gastronomy, and a rite becomes of the food.
It is possible believe in a nice body and is necessary to torture itself in the gymnasium to obtain it.
It is possible to believed in sex and one becomes an aim in itself, changing the eroticism in a religion of enormous baroque style, where the instinct is disguised of postmodern aesthetic.
In something it is necessary to believe.
If we believe in God, we can leave in its hands final justice, without leaving earth justice. Otherwise, it is easy that primitive justice is implanted: long live on my town, die those of the other. Long live those of my race, down those of the other. One thus distinguishes between citizen and pariah; between friend and enemy; between beings "with quality of life" and beings who more bond to leave in the placid arms of the death.
In something it is necessary to believe. And the sin is what it is against the object of the belief.
If it is believed in the health, the sin is to smoke;
if it is believed in the democracy, the sin is to dissent;
if it is believed in sex, the sin is to put boundary to the erotic fantasies;
if it is believed in the work, the sin is "to waste" the time with the family.
But in something it is necessary to believe, and something has to be sinned.
If it is believed in the ecology, the sin will be to spill crude in the sea and, perhaps, the abortion... a choice.
If it is not wanted to believe in anything, the best thing is not to think, and for it, the adapted thing is nocturnal binge and the diurnal slept one.
The time that takes in sleeping returns dangerous: it urges to meditate, and it is avoided with the reproducer of mp3.
But not to think is another type of belief, whose religion denominates superficiality. The afternoons can be consumed between chat and the tv series.
The ritual can provide piercing and the clothes unisex.
In something it is necessary to believe. As Chesterton said, they believe in the Christian dogmas, and they know it. And others also believe in dogmas, but they do not know it: the dogma of horoscope, the dogma of the Aquarium age, the dogma of televising witch, the dogma of the last tv preacher, the illustrated dogma, the dogma of a rationalism that produces mosters.
In something it is necessary to believe. What you believe in?
En esta vida hay que creer en algo. Se puede creer, por ejemplo, -como sucede a muchos-, en un Dios misericordioso y justo, que premia a los buenos y castiga a los malos; o se puede creer en la propia nación, y en tal caso es el gobierno de turno el que premia a los nacionales y castiga a los extranjeros, quien beneficia a los hablantes de la lengua y perjudica a los que no la emplean.
Se puede creer en un equipo de fútbol, y se está feliz cuando gana y triste cuando pierde.
Se puede creer en la salud, y se aspira a incrementarla, y la vida pierde sentido cuando falta.
Pero hay que creer en algo.
Se puede creer en la psicología, y se piensa que ella resolverá todos los problemas.
Se puede creer en la cultura, y se desprecia a los ignorantes.
Se puede creer en la gastronomía, y se hace de la comida un rito.
Se puede creer en el cuerpo danone y hay que torturarse en el gimnasio para lograrlo.
Se puede creer en el sexo y se convierte en un fin en sí mismo, trasformando el erotismo en una religión de enorme barroquismo, donde el instinto se disfraza de estética posmoderna.
En algo hay que creer.
Si creemos en Dios, podemos dejar en sus manos la justicia final, sin abandonar la justicia terrena.
Si no, es fácil que se implante la justicia primitiva: vivan los de mi pueblo, mueran los del otro. Arriba los de mi raza, abajo los de la otra. Se distingue así entre ciudadano y paria; entre amigo y enemigo; entre seres “con calidad de vida” y seres que más vale dejar en los brazos plácidos de la muerte.
En algo hay que creer. Y el pecado es lo que se opone al objeto de la creencia. Si se cree en la salud, el pecado es fumar; si se cree en la democracia, el pecado es disentir; si se cree en el sexo, el pecado es poner coto a las fantasías eróticas; si se cree en el trabajo, el pecado es “perder” el tiempo con la familia.
Pero en algo hay que creer, y algo ha de ser pecado.
Si se cree en la ecología, el pecado será verter crudo en el mar y, quizás, el aborto …una elección.
Si no se quiere creer en nada, lo mejor es no pensar, y para ello, lo adecuado es la juerga nocturna y la dormida diurna. (A la juerga la llaman ahora movida). El tiempo que se tarda en dormir se vuelve peligroso: incita a meditar, y se evita con el reproductor de mp3.
Pero no pensar es otro tipo de creencia, cuya religión se denomina superficialidad. Las tardes pueden consumirse entre el chat y la teleserie. Los Serrano es una bonita forma de no usar de la inteligencia y de convertirse en un frívolo. El ritual puede proporcionar el piercing y la vestimenta unisex.
En algo hay que creer. Como decía Chesterton, unos creen en los dogmas cristianos, y lo saben. Y otros creen también en dogmas, pero no lo saben: el dogma del horóscopo, el dogma de la era acuario, el dogma de la pitonisa televisiva, el dogma del último telepredicador, el dogma ilustrado, el dogma de un racionalismo que produce mostruos.
En algo hay que creer. ¿Tú en qué crees?
Lecture: The reincarnated naturist / Conferencia: El naturista reencarnado

The Dictionary of the Royal Spanish Academy does not commit much with the theory of the reincarnation, term that defines as "Action and effect to reincarnate". Like in the game of snakes and ladders, we go in search of the word to reincarnate, that means "To return to incarnate". And to incarnate? There is fourteen definitions, but no block exactly with our subject.
The reincarnation is the doctrine by which it thinks that the human beings we did not begin to exist in the fertilization nor let have a body with the death, but who before and later we have been and we will be of another way. We could have been a cat before being men and after the death, to perhaps turn to us a snake.
The question offers certain literary, theater and cinematographic possibilities. But the theory of the reincarnation is false: it comprises of the fascination by the Eastern thing. But the Eastern thing is not better than the western thing by the fact of being Eastern. The orientalism does not imply a ontologic quality. Each man, each woman, is a unique and unique being. Of there its dignity.
Somebody will say: each cat, each cat is a unique and unique being. Certainly this cat is not that cat nor that. But a cat does not have privacy, because she is not person. The man is a unique and unique being. Of there its dignity. Of there its great responsibility. It is responsible because he can give answers. He can give answers because he can be asked. He can be asked because he is rational and he frees. The man is a being who speaks, that talk, that pronounces words, parables.
Gorillas does not speak nor writes a Hamlet, a Quijote, a Divine Comedy, a Eneid, or an Odyssey. And the psychic handicapped ones? They can love and be loved. To love is more than to think. To love is the plus. The man and the woman are wanted by themselves. They are not a street car that comes from a being and which they permute in another one. The metamorphosis is a wonderful arsenal for the painting, but the man is not transformable.
The man and the woman begin to exist when their father and his mother give themselves corporally spiritual and of a way in which they become able to receive the gift of a new person: the son. When he dies, the man and the woman are with the Person of whom it is image and similarity. But we are exact. When he dies, the man is with three People. The Absolute one is not the totally Other. The Absolute one is plural in its unit. For that reason, the man is not a solitary being, nor Robinson Crusoe the perfection archetype. Crusoe is a wretch: there is lost the grace to live in family and to live in society.
The man is a being for the other, for the others. The man is a being for, not a doll of the destiny. The man does not comprise of a zoological merry-go-round. He raises and low in which he happens to be zebra to cockroach. Before being conceived, the man and the woman did not exist. Nowhere. After dying, the man and the woman continue existing, in another state, but they continue being I who I was before. I it is not destroyed. What has to do the reincarnation with the naturism? In order to speak of the naturism it is precise that we establish the difference between gorilla and the man. Gorilla and the man looks like in that they have, both, head, trunk and extremities. In the head they share eyes, ears, nose and mouth. And nothing else. Between the man and gorilla there is an essential difference. The man has privacy. Gorilla, not. The privacy is one more a interioridad deeper than the internal organs such as the liver or the kidneys. The privacy is what causes that I am I, and not simply an individual of the species man. I am man, a man, this man, not it humanity. I am a son, this son, not a young. I am a citizen, this citizen, and not it citizenship. I am a worker, this worker, and not a group. For that reason, the man tends to preserve his privacy. What the privacy preserves calls shame. A man without shame is a shameless.
The man tends to share his privacy with his friends. It could also do it in the television, but violence for it must become. The first time violence has to become. Hundredth, not. The disinhibited one is had customary to undress its privacy. The costumary man is an animal. And the custom becomes nature. The man does not have body. The man is his body, but not only his body. The privacy embraces all its soul and all its body. So that the naturist is a being who attempts against his privacy. The naturist is a car-corrupted, animalized, simian being. It has constructed a zoological one in the middle of the human society. But a zoological human is not an oasis: she is a Czech in whom the human being car-exposes itself like slaughter product. There are diverse ways of naturisms: the hard and the soft one. The hard is the standard one, the one of nudist beaches, and now also of the nudist cruises. A nudist beach is zoo static. A nudist cruise is zoo movable. The soft naturism is the one that studies the centimeters that are going to leave themselves in the open. It is practiced preponderantly - although not of exclusive way by women. They are women who decide that there are things more interesting than to teach than its humanity. The humanity is with intelligence, the will, the freedom, the art, music, the sport, the elegance, the grace, etc. They choose to teach easiest to teach: the meat. And after the meat, the privacy escapes like the gas of the cracked pipe.
What has to do the naturism with the incarnation? A cat that goes way of being dog does not have to protect its privacy excessively. Privacy, why? The Lenin of the naturismo would say. The reincarnation approaches to us, is similar to us, identifies to us with the animals. And the animals do not wear jacket suit. A gorilla is not a gorilla naked. A gorilla is a gorilla. It is not possible to distinguish between gorilla dressed and gorilla naked. Gorilla does not have anything to guard. Gorilla lacks privacy. However, yes we can speak of dressed men and naked men. Because the man has privacy. He is able to guard his privacy. It is possible to be kept what he controls himself. It is possible to be given what he has himself. A naturist, hard or soft, imitates to gorillas.
The reincarnation devaluates the dignity of the human person, who stops being only and unique. The reincarnation is prime sister of the evolutionism. I do not speak of the biological evolutionism, but of the ideological one, the one that wood maintains that the man is only matter, that is to say. Something more fuel than the wood? The reincarnated naturist pleases to incinerate the bodies. After all, it is not the fire, along with the air, the Earth and air one of the basic elements? One is to merge with the cosmos. Because the man is the cosmos, that neither is created nor destroyed, it becomes. But the man is not the cosmos, but the microcosm: a small world: the center of the universe. A strong union between spirit and matter, with self-conscience. (the image is an Oil of Armando Valcárcel Vegara).
El Diccionario de la Real Academia Española no se compromete mucho con la teoría de la reencarnación, término que define como “Acción y efecto de reencarnar”. Como en el juego de la oca, vamos en busca de la palabra reencarnar, que significa “Volver a encarnar”. ¿Y encarnar? Hay catorce definiciones, pero ninguna cuadra exactamente con nuestro tema.
La reencarnación es la doctrina por la que se cree que los seres humanos no empezamos a existir en la fecundación ni dejamos de poseer un cuerpo con la muerte, sino que antes y después hemos sido y seremos de otra manera. Hemos podido ser un gato antes de ser hombres y tras la muerte, convertirnos quizás en una culebra.
La cuestión ofrece ciertas posibilidades literarias, teatrales y cinematográficas. Pero la teoría de la reencarnación es falsa: forma parte de la fascinación por lo oriental. Pero lo oriental no es mejor que lo occidental por el hecho de ser oriental. La orientalidad no implica una cualidad ontológica perfectiva.
Cada hombre, cada mujer, es un ser único e irrepetible. De ahí su dignidad. Alguien dirá: cada gato, cada gata es un ser único e irrepetible. Ciertamente este gato no es ese gato ni aquel. Pero un gato no posee intimidad, porque no es persona.
El hombre es un ser único e irrepetible. De ahí su dignidad. De ahí su gran responsabilidad. Es responsable porque puede dar respuestas. Puede dar respuestas porque puede ser preguntado. Puede ser preguntado porque es racional y libre. El hombre es un ser que habla, que fabula, que pronuncia palabras, parábolas. Los gorilas no hablan ni escriben un Hamlet, un Quijote, una Divina Comedia, una Eneida, o una Odisea.
¿Y los minusválidos psíquicos? Pueden amar y ser amados. Amar es más que pensar. Amar es lo más.
El hombre y la mujer son queridos por sí mismos. No son un tranvía que proceden de un ser y que permutan en otro. Las metamorfosis son un maravilloso arsenal para la pintura, pero el hombre no es metamorfoseable.
El hombre y la mujer comienzan a existir cuando su padre y su madre se entregan espiritual y corporalmente de un modo en que se hacen capaces de recibir el don de una nueva persona: el hijo. Cuando muere, el hombre y la mujer se encuentran con la Persona de la que es imagen y semejanza. Pero seamos exactos. Cuando muere, el hombre se encuentra con tres Personas. El Absoluto no es el totalmente Otro. El Absoluto es plural en su unidad. Por eso, el hombre no es un ser solitario, ni Robinson Crusoe el arquetipo de perfección. Crusoe es un des-graciado: ha perdido la gracia de vivir en familia y de vivir en sociedad.
El hombre es un ser para el otro, para los otros. El hombre es un ser para, no un muñeco del destino. El hombre no forma parte de un carrusel zoológico. Un sube y baja en que pasa de ser cebra a cucaracha.
Antes de ser concebido, el hombre y la mujer no existían. En ningún sitio. Después de morir, el hombre y la mujer siguen existiendo, en otro estado, pero siguen siendo el yo que era antes. El yo no se destruye.
¿Qué tiene que ver la reencarnación con el naturismo? Para hablar del naturismo es preciso que establezcamos la diferencia entre el gorila y el hombre. El gorila y el hombre se parecen en que poseen, uno y otro, cabeza, tronco y extremidades. En la cabeza comparten ojos, orejas, nariz y boca. Y nada más.
Entre el hombre y el gorila hay una diferencia esencial. El hombre tiene intimidad. El gorila, no. La intimidad es una interioridad más profunda que los órganos internos tales como el hígado o los riñones. La intimidad es lo que hace que yo sea un yo, y no simplemente un individuo de la especie hombre. Soy hombre, un hombre, este hombre, no la humanidad. Soy un hijo, este hijo, no una cría. Soy un ciudadano, este ciudadano, y no la ciudadanía. Soy un trabajador, este trabajador, y no un colectivo.
Por eso, el hombre tiende a preservar su intimidad. Lo que preserva la intimidad se llama vergüenza. Un hombre sin vergüenza es un sinvergüenza. El hombre tiende a compartir su intimidad con sus amigos. Podría hacerlo también en la televisión, pero debe hacerse violencia para ello. La primera vez ha de hacerse violencia. La centésima, no. El desinhibido se ha acostumbrado a desnudar su intimidad. El hombre es un animal de costumbres. Y la costumbre se hace naturaleza.
El hombre no tiene cuerpo. El hombre es su cuerpo, pero no sólo su cuerpo. La intimidad abraza toda su alma y todo su cuerpo. De modo que el naturista es un ser que atenta contra su intimidad. El naturista es un ser auto-corrompido, animalizado, gorilizado. Ha construido un zoológico en medio de la sociedad humana. Pero un zoológico humano no es un oasis: es una checa en la que el ser humano se auto-expone como producto de carnicería.
Hay diversos modos de naturismos: el duro y el blando. El duro es el standard, el de las playas nudistas, y ahora también de los cruceros nudistas. Una playa nudista es un zoo estático. Un crucero nudista es un zoo móvil.
El naturismo blando es el que estudia los centímetros que van a dejarse al descubierto. Es practicado preponderantemente –aunque no de modo exclusivo- por mujeres. Son mujeres que deciden que hay cosas más interesantes que enseñar que su humanidad. La humanidad se muestra con la inteligencia, la voluntad, la libertad, el arte, la música, el deporte, la elegancia, la gracia, etc. Optan por enseñar lo más fácil de enseñar: la carne. Y tras la carne, la intimidad se escapa como el gas de la tubería agrietada.
¿Qué tiene que ver el naturismo con la encarnación? Un gato que va camino de ser perro no ha de proteger excesivamente su intimidad. Intimidad, ¿para qué? Diría el Lenin del naturismo.
La reencarnación nos acerca, nos asemeja, nos identifica con los animales. Y los animales no llevan traje de chaqueta.
Un gorila no es un gorila desnudo. Un gorila es un gorila. No cabe distinguir entre un gorila vestido y un gorila desnudo. Un gorila no tiene nada que custodiar. Un gorila carece de intimidad.
En cambio, sí podemos hablar de hombres vestidos y hombres desnudos. Porque el hombre tiene intimidad. Es capaz de custodiar su intimidad. Se puede guardar lo que se posee. Se puede dar lo que se tiene.
Un naturista, duro o blando, imita a los gorilas.
La reencarnación devalúa la dignidad de la persona humana, que deja de ser única e irrepetible. La reencarnación es prima hermana del evolucionismo. No hablo del evolucionismo biológico, sino del ideológico, el que sostiene que el hombre es sólo materia, es decir, madera. ¿Algo más combustible que la madera? El naturista reencarnado gusta de incinerar los cuerpos. Al fin y al cabo, ¿no es el fuego, junto con el aire, la tierra y el aire uno de los elementos básicos?
Se trata de mimetizarse con el cosmos. Porque el hombre es cosmos, que ni se crea ni se destruye, se transforma. Pero el hombre no es el cosmos, sino el microcosmos: un pequeño mundo: el centro del universo. Una fuerte unión entre espíritu y materia, con autoconciencia.
(La imagen es un Óleo de Armando Valcárcel Vegara).


El camino de Juan Pablo / The John Paul way
La peregrinasción siempre ha sido un sistema positivo de crecimiento. Desde los viajes de Odiseo y Eneas hasta los de Virgilio en la Divina Comedia, pasando por los de don Quijote y Sancho. Para el cristianismo también han sido fundamentales las peregrinaciones. Con raíces en el Éxodo, los caminos son un icono del peregrinaje terrenal hacia el cielo así como una escenificación de que tras las dificultades del itinerario se llega a una meta que ha valido la pena. No sólo para la fe. También para Europa, caminos como el de Santiago, Colonia o Roma han configurado la identidad del continente.

A finales del siglo XX, Juan Pablo II ha logrado que las peregrinaciones abarquen todo el globo, y sean móviles. Ya no se dirigen solamente a tal santuario o a tal catedral: el Papa mismo es objeto de peregrinación, como vicario de Cristo. Más de un millón de jóvenes nos acabamos de dar cita en Colonia para estar con Benedicto XVI. La transición de un Papa a otro no ha sido traumática. Las muchedumbres de París 87, Roma 2000 o Santiago 89 se han reproducido en Marienfeld. La siguiente cita será en Sidney 2008. Este nuevo estilo de peregrinación marcará profundamente la identidad del mundo del tercer milenio.
The pilgrimage always has been a positive system of growth. From the trips of Odyseus and Aeneas to those of Virgil in the Divine Comedy, happening through those of Don Quixote and Sancho. For the Christianity also the pilgrimages have been fundamental. With roots in the Exodus, the ways are an icon of the terrenal pilgrimage towards the sky as well as a staging from which after the difficulties of the itinerary it is arrived at a goal that has been worth the trouble. Not only for the faith. Also for Europe, ways like the one of Santiago, Colony or Rome have formed the identity of the continent. At the end of century XX, John Paul II has obtained who the pilgrimages include all the globe, and are movable. No longer they go only to such sanctuary or such cathedral: the same Pope is pilgrimage object, like vicar of Christ. More of a million young people we finished giving appointment in Colony to be with Benedict XVI. The transition from a Pope to another one has not been traumatic. The crowds of Paris 87, Rome 2000 or Santiago 89 have reproduced in Marienfeld. The following appointment will be in Sidney 2008. This new style of pilgrimage will deeply mark the identity of the world of the third millenium.
3 comentarios:
Enhorabuena por todos los artículos de este blog. Me ha gustado mucho el del pudor y el video de Colonia. Todo muy profesional.
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